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Conflictos y devoluciones
6 de abril de 2023

El principal factor de riesgo de devoluciones que deben eliminar las empresas de comercio electrónico

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En resumen:

Descubre cuáles son los principales riesgos de devoluciones que debes tener en cuenta en 2023 y cómo mitigarlos. ¡No dejes que las devoluciones perjudiquen a tu negocio!

Las devoluciones de cargo se han convertido en un problema cada vez mayor para muchas empresas de comercio electrónico, debido a los rápidos avances en la tecnología de pagos y a las dinámicas transformaciones del mercado digital. Las elevadas comisiones, el aumento de los gastos y el impacto negativo en la salud financiera general son algunas de las consecuencias más evidentes de las disputas en curso. 

En esta entrada del blog, analizaremos uno de los principales factores de riesgo que podría provocar un aumento de las devoluciones para cualquier empresa de comercio electrónico, si no se toman las medidas adecuadas para abordarlo. 

El conocimiento es poder: comprender cómo determinados escenarios pueden reducir los ingresos es fundamental a la hora de adoptar medidas preventivas para evitar pérdidas excesivas en las ventas debido a ambigüedades en torno a los compromisos de compra y la autorización de productos.

1. Posibles transacciones fraudulentas

A la hora de lidiar con las complejidades de los negocios en línea, a menudo hay que hacer frente a la desafortunada realidad de las transacciones fraudulentas, que suponen un factor de riesgo significativo que puede dar lugar a devoluciones de cargo. Las devoluciones de cargo consisten en la anulación de una transacción en línea, a menudo iniciada por el titular de la tarjeta, quien impugna una compra ante la entidad emisora de su tarjeta. 

Las transacciones fraudulentas consisten en cargos no autorizados realizados utilizando los datos de pago robados de otra persona, de los que el titular legítimo de la tarjeta puede no darse cuenta hasta que revise los extractos de su cuenta. 

Cuando el titular de la tarjeta, que no sospecha nada, detecta el cargo no autorizado, puede solicitar una devolución a su banco, lo que supone para el comerciante una pérdida de ingresos, gastos de tramitación y un posible daño a su reputación. 

En tales situaciones, las empresas se ven obligadas a invertir tiempo y recursos en identificar y prevenir el fraude, reforzar las medidas de seguridad y mejorar la atención al cliente, todo ello con el fin de minimizar los casos de devoluciones y preservar la integridad financiera de sus operaciones.

2. Incumplimiento en la entrega de productos o servicios

La frecuencia con la que no se entregan los productos o servicios es un factor de riesgo crítico que puede contribuir de manera significativa al aumento de las devoluciones. En la economía digital actual, caracterizada por su rápido ritmo, los consumidores tienen grandes expectativas en cuanto a la entrega puntual y correcta de los productos y servicios que han adquirido. 

Cuando no se cumplen estas expectativas, los clientes se sienten decepcionados y pueden verse obligados a solicitar una devolución del cargo a la entidad emisora de su tarjeta, lo que supone una carga financiera indeseada para los comerciantes. 

Esto no solo empaña la reputación del comerciante afectado, sino que también socava la confianza en el ecosistema del comercio electrónico. Para mitigar este riesgo, las empresas en línea deben dar prioridad a una comunicación clara con los clientes, establecer mecanismos sólidos de seguimiento de pedidos y resolver con prontitud cualquier problema o reclamación. 

Al ofrecer un servicio al cliente excepcional y gestionar de forma proactiva las expectativas, los comerciantes pueden evitar las devoluciones derivadas de la falta de entrega de productos o servicios, lo que, en última instancia, fomenta la fidelidad a largo plazo y garantiza unos resultados financieros sólidos.

3. Conflictos relacionados con la calidad de los productos o servicios

En el ámbito de las transacciones comerciales, los litigios relacionados con la calidad de los productos o servicios constituyen un importante factor de riesgo que, en última instancia, puede dar lugar a devoluciones de cargo. Las devoluciones de cargo pueden afectar gravemente a la estabilidad financiera y a la reputación de un proveedor. 

Estas disputas suelen surgir cuando un cliente no está satisfecho con la calidad de los productos o servicios recibidos, lo que le lleva a presentar una reclamación ante su banco emisor o el proveedor de la tarjeta. 

A su vez, recae sobre el comerciante la carga de la prueba para demostrar que ha cumplido o superado sus obligaciones en relación con el producto o servicio en cuestión. De no hacerlo, podría enfrentarse a una pérdida de ingresos, al pago de tasas adicionales e incluso a la posible cancelación de su cuenta. 

Por ello, las empresas deben dar prioridad al mantenimiento de unas prácticas excelentes de control de calidad y comunicación para evitar que tales disputas se conviertan en situaciones perjudiciales de devolución de cargos.

4. Reclamaciones de clientes por problemas de facturación

Los problemas de facturación suelen ser el motivo principal de las disputas con los clientes y, si no se gestionan adecuadamente, pueden derivar en situaciones de devolución de cargo. En muchos casos, la falta de comunicación o los malentendidos en torno a las tarifas, las suscripciones o los cobros erróneos generan desconfianza en los clientes, lo que puede llevarles a solicitar una devolución de cargo. 

Cuando las empresas se enfrentan a múltiples devoluciones de cargos, corren el riesgo de dañar su reputación y su relación con las entidades financieras. 

Por lo tanto, las empresas deben adoptar un enfoque proactivo a la hora de abordar posibles disputas de facturación, garantizando que sus políticas de facturación sean transparentes, coherentes y accesibles para los clientes. De este modo, podrán minimizar las devoluciones de cargo y fomentar una relación de confianza y fidelidad con su clientela.

5. Transacciones no autorizadas

Las transacciones no autorizadas constituyen un factor de riesgo importante que puede dar lugar a devoluciones de cargo, lo que supone un grave problema para las empresas y los comerciantes de todo el mundo. Estas transacciones se producen cuando la información de pago de una persona se utiliza de forma fraudulenta sin su consentimiento, lo que provoca pérdidas económicas y daña la reputación de los comerciantes.

Además, las devoluciones, que se producen cuando los clientes impugnan estas transacciones ilegítimas, agravan estos problemas, ya que obligan a los comerciantes a reembolsar el importe de la compra y, al mismo tiempo, a asumir los costes administrativos asociados. 

Además, un elevado volumen de devoluciones puede afectar negativamente a la relación del comerciante con su procesador de pagos e incluso podría dar lugar a la pérdida de su cuenta de procesamiento. 

Para prevenir y mitigar estos riesgos, las empresas deben aplicar con diligencia medidas integrales de prevención del fraude, como el uso de sistemas de verificación sólidos y la supervisión activa de la actividad transaccional, con el fin de ganarse la confianza y la fidelidad de sus clientes, al tiempo que protegen su estabilidad financiera.

6. Reclamaciones por cargos en tarjetas de crédito

Las disputas por cargos en tarjetas de crédito se han convertido cada vez más en un factor de riesgo significativo que puede dar lugar a devoluciones de cargos, lo que suscita una gran preocupación entre las empresas y las instituciones financieras de todo el mundo. Una de las principales causas de estas disputas son las transacciones no autorizadas o las denuncias de fraude, que a menudo se deben al robo de datos de tarjetas o al robo de identidad. 

Además, los clientes pueden presentar reclamaciones debido a su insatisfacción con el producto o servicio recibido, a cobros duplicados o a la falta de entrega de los artículos adquiridos. Estas reclamaciones pueden acarrear pérdidas económicas considerables para las empresas, lo que afecta a sus resultados, su reputación y sus relaciones con los procesadores de pagos. 

Para mitigar estos riesgos, las empresas deben aplicar medidas de seguridad sólidas, mantener una comunicación clara y transparente con los clientes y seguir las mejores prácticas del sector en el procesamiento de transacciones con tarjeta de crédito.

7. Malentendidos entre el cliente y la empresa

La falta de comunicación entre un cliente y una empresa puede suponer a menudo riesgos importantes e imprevistos, sobre todo en lo que respecta a las devoluciones de cargo. Las devoluciones de cargo, cada vez más habituales en la era digital, pueden deberse a que los clientes se sientan insatisfechos por una mala interpretación o por la falta de claridad en las descripciones de los productos o servicios. 

Cuando los clientes consideran que no han recibido lo prometido, pueden solicitar una devolución del pago a su banco, lo que provoca pérdidas económicas y daña la reputación de la empresa. 

Esta posible amenaza acentúa la necesidad de que las organizaciones se mantengan alerta para garantizar una comunicación clara y concisa, y proporcionar información precisa y exhaustiva a los clientes en cada punto de contacto. 

Al reducir el riesgo de malentendidos, las empresas pueden disminuir la probabilidad de que los clientes soliciten una devolución de cargo, lo que les permite salvaguardar su estabilidad financiera y mantener su reputación de calidad y fiabilidad en el mercado.

8. Errores técnicos o fallos durante el proceso de la transacción

Un factor de riesgo que a menudo se pasa por alto y que puede dar lugar a una devolución de cargo es la aparición de errores técnicos o fallos durante el proceso de la transacción. Estas interrupciones inesperadas pueden deberse a diversas causas, como fallos en el software o el hardware, problemas de conectividad o errores en las pasarelas de pago. 

Cuando se producen este tipo de interrupciones, los clientes pueden quedarse con una sensación de incertidumbre respecto al estado de su compra, lo que les lleva a solicitar una devolución del cargo como medida de precaución para proteger sus finanzas. 

Las repercusiones de las devoluciones pueden ser perjudiciales para la reputación de una empresa, sus ingresos y sus relaciones con los procesadores de pagos. 

Por lo tanto, es fundamental que los comerciantes identifiquen y solucionen cualquier posible vulnerabilidad técnica en sus sistemas de transacciones, mitigando así el riesgo de devoluciones y ofreciendo a sus clientes una experiencia de compra más fluida y segura.

9. Servicios por suscripción

El auge de los servicios por suscripción ha revolucionado sin duda alguna la forma en que los consumidores acceden y disfrutan de una gran variedad de productos y ofertas. Sin embargo, esta tendencia también ha introducido un nuevo factor de riesgo para las empresas que puede dar lugar a devoluciones de cargo. 

La propia naturaleza de la facturación periódica, unida a sus múltiples complejidades, crea un terreno propicio para la falta de comunicación y los errores involuntarios entre comerciantes, clientes y bancos. Esto suele traducirse en un mayor índice de disputas y, en consecuencia, en unos niveles elevados de devoluciones que pueden resultar perjudiciales para las empresas. 

Para mitigar este problema, las organizaciones deben elaborar cuidadosamente sus políticas de suscripción, comunicarse de forma diligente con sus clientes y supervisar atentamente las transacciones para identificar posibles señales de alerta y resolver la situación antes de que derive en una devolución de cargo.

10. Mal servicio de atención al cliente o falta de asistencia al cliente

Las empresas deben comprender que un servicio de atención al cliente deficiente o la falta de asistencia al cliente constituyen un factor de riesgo en lo que respecta a las devoluciones de cargo. Si los clientes no obtienen respuestas claras o soluciones a sus consultas, pueden decidir solicitar una devolución de cargo. 

En algunos casos, si el cliente considera que su problema no se está resolviendo con la debida rapidez, o si se siente ignorado, puede enfadarse y mostrarse menos dispuesto a volver a tratar con la empresa; por lo tanto, optará por solicitar una devolución del pago en lugar de intentar resolver el problema por otros medios.

 Las empresas deben asegurarse de que la gestión eficaz de las reclamaciones de los clientes forme parte de sus funciones, ya que esto puede ayudar a hacer frente al aumento del volumen de devoluciones.

11. Retrasos en el envío o la entrega

Los retrasos en el envío o la entrega suponen un importante factor de riesgo de devoluciones en el vertiginoso panorama actual del comercio electrónico. Satisfacer las expectativas de los clientes en cuanto a una entrega rápida y eficiente es fundamental para mantener la credibilidad de la empresa y la fidelidad de los clientes. 

Sin embargo, cuando se produce un retraso en el envío o la entrega, los clientes pueden impacientarse y presentar una reclamación de devolución de cargo ante la entidad emisora de su tarjeta de crédito. Las devoluciones de cargo no solo merman los ingresos de la empresa, sino que también empañan su reputación y ponen en peligro las cuentas de comerciante. 

Por lo tanto, las empresas deben ser conscientes de la amenaza potencial que suponen los retrasos en las entregas, hacer todo lo posible por cumplir con los pedidos a tiempo y aplicar estrategias de comunicación proactivas para mantener a los clientes informados de cualquier posible retraso, con el fin de reducir el riesgo de devoluciones.

12. Descripciones inexactas de los productos

Las descripciones inexactas de los productos constituyen un factor de riesgo importante que puede dar lugar a devoluciones de cargo en el mercado actual, cada vez más digitalizado y orientado al consumidor. Ofrecer una descripción precisa y detallada de un producto no solo es esencial para satisfacer las expectativas de los clientes, sino también para minimizar la posibilidad de que surjan disputas sobre las transacciones y costosas devoluciones de cargo. 

Cuando los clientes reciben artículos que no se corresponden con lo que creían que estaban comprando, es probable que se sientan engañados e insatisfechos, lo que suele dar lugar a un proceso de devolución de cargo. 

Los minoristas y comerciantes deben velar por que las descripciones de sus productos sean precisas, completas y estén actualizadas, con el fin de crear expectativas realistas entre los clientes y reducir la posibilidad de que se produzcan devoluciones de cargo. 

Al dedicar tiempo y esfuerzo a redactar descripciones precisas de los productos, las empresas pueden proteger su reputación, aumentar la satisfacción de los clientes y, en última instancia, mejorar sus resultados.

13. Disputas de facturación debidas a información incorrecta o incompleta

Las disputas de facturación derivadas de información incorrecta o incompleta suponen un factor de riesgo significativo que puede dar lugar a devoluciones de cargo, una situación que puede afectar gravemente a las empresas desde el punto de vista financiero y poner en peligro su reputación. Cuando los clientes reciben extractos que contienen errores, son más propensos a cuestionar la legitimidad de dichos cargos e incluso pueden sospechar que se trata de un fraude. 

Como consecuencia, pueden solicitar devoluciones para anular la transacción, lo que, en última instancia, provoca pérdidas económicas para la empresa en forma de sanciones, comisiones más elevadas y pérdida de ingresos. Además, un número excesivo de devoluciones puede dañar la reputación de la empresa, ya que los consumidores pueden considerarla poco fiable y poco digna de confianza. 

Para hacer frente a este factor de riesgo, es fundamental que las empresas implementen procesos de facturación precisos y exhaustivos, así como que mantengan una comunicación clara con sus clientes para resolver posibles disputas de forma rápida y eficaz. 

Si se esmeran en evitar los problemas de facturación derivados de datos incorrectos o incompletos, las empresas pueden reducir al mínimo la probabilidad de que se produzcan devoluciones de cargo y mantener una relación positiva con su clientela.

14. Fraude por parte de personas de confianza

El fraude amistoso supone un factor de riesgo importante que puede dar lugar a devoluciones de cargo, lo que acarrea consecuencias indeseadas para las empresas. Este tipo de engaño se presenta inicialmente como una transacción aparentemente inofensiva, en la que los clientes realizan una compra pero, posteriormente, solicitan una devolución de cargo a su entidad emisora de la tarjeta de crédito. 

La intención principal detrás de este comportamiento es revertir los cargos y obtener el producto o servicio de forma gratuita. Lamentablemente, el fraude amistoso está aumentando a un ritmo alarmante y puede provocar pérdidas económicas a las empresas, además de dañar su reputación. 

Dadas las dificultades que entraña identificar y demostrar la legitimidad de este tipo de reclamaciones, las organizaciones deben invertir en soluciones avanzadas de gestión del fraude y colaborar estrechamente con los procesadores de pagos para salvaguardar sus intereses y protegerse de los riesgos que entraña el fraude por devoluciones.

15. Problemas con las devoluciones y los reembolsos

Uno de los factores de riesgo más importantes que pueden dar lugar a devoluciones de cargo en el sector del comercio electrónico es la complejidad y las dificultades relacionadas con las devoluciones y los reembolsos. Las devoluciones y los reembolsos se ven muy influidos por la calidad del servicio de atención al cliente, los errores humanos y la accesibilidad, factores que pueden hacer que el proceso resulte engorroso y lento tanto para los comerciantes como para los consumidores. 

Esto acaba provocando el descontento de los clientes, que pueden recurrir a solicitar devoluciones de cargo como forma de recuperar su dinero, eludiendo así la política de devoluciones de la tienda o los mecanismos formales de resolución de litigios. 

Además, una comunicación insuficiente, poco clara o engañosa por parte de los comerciantes en relación con sus políticas de reembolso y plazos puede generar confusión entre los clientes e impulsarlos a solicitar devoluciones de cargo como medida de seguridad. 

A su vez, esto supone una carga financiera para el minorista, merma la confianza y, en consecuencia, podría dañar la reputación de la empresa, por lo que es imprescindible que las empresas evalúen y optimicen continuamente sus procesos de devoluciones y reembolsos para minimizar la incidencia de las devoluciones de cargo.

16. Robo de identidad

El rápido avance de la tecnología en los últimos tiempos ha hecho que nuestras vidas sean cada vez más cómodas, pero también nos ha dejado expuestos a diversas actividades fraudulentas, como el robo de identidad. 

Como factor de riesgo crítico, el robo de identidad puede acarrear graves consecuencias, entre ellas las devoluciones de cargo. Las devoluciones de cargo, es decir, la anulación forzosa de transacciones debido a cargos impugnados o no autorizados, pueden afectar de manera significativa a las empresas y a su reputación. 

Al hacerse pasar por un cliente desprevenido y utilizar la información de su tarjeta de crédito o sus datos personales robados para realizar compras, los ladrones de identidad crean situaciones en las que el titular legítimo de la tarjeta se ve obligado a reclamar los cargos no autorizados. 

Esto conlleva la inevitable devolución del importe de la transacción y la imposición de comisiones por devolución a las empresas. Las organizaciones deben mantenerse alerta y dar prioridad a la adopción de medidas de seguridad sólidas para combatir el robo de identidad, protegiendo tanto a sí mismas como a sus clientes de las dificultades económicas y emocionales que acarrean las devoluciones.

17. Uso indebido de promociones o cupones

El uso indebido de promociones o cupones por parte de los consumidores supone un factor de riesgo importante en la aparición de devoluciones de cargo, es decir, cuando un cliente impugna una transacción ante la entidad emisora de su tarjeta de crédito. 

Dado que las empresas se esfuerzan por atraer y fidelizar a sus clientes, ofrecer promociones en forma de descuentos o obsequios se ha convertido en una estrategia de marketing habitual. 

Lamentablemente, hay personas que se aprovechan de estos incentivos recurriendo a prácticas engañosas, como canjear cupones caducados o falsificados, utilizar códigos promocionales robados o devolver artículos comprados tras haber aplicado un descuento. 

En tales situaciones, los comerciantes suelen enfrentarse al reto de justificar la transacción ante sus socios de procesamiento de pagos o los bancos emisores de las tarjetas, al tiempo que intentan recuperar los ingresos perdidos. 

Para mitigar el riesgo de devoluciones derivadas de este comportamiento fraudulento, las empresas deben diseñar e implementar sistemas sólidos para verificar y supervisar el uso de promociones o cupones, proteger sus fuentes de ingresos y fomentar una relación transparente con su clientela.

18. Incumplimiento de las expectativas de los clientes

En el competitivo mundo del comercio, satisfacer las expectativas de los clientes no solo es esencial para fomentar la fidelidad a la marca, sino también para minimizar el riesgo de devoluciones. Las devoluciones se producen cuando un cliente impugna una transacción, lo que provoca que los comerciantes pierdan ingresos y tengan que hacer frente a comisiones adicionales. 

Una de las principales causas de las devoluciones es el incumplimiento de lo anunciado en cuanto al producto o servicio, lo que hace que los clientes se sientan engañados e insatisfechos. Para evitarlo, las empresas deben dar prioridad a una comunicación clara y concisa durante todo el proceso de compra y más allá. 

Al asegurarse de que los clientes comprendan con claridad el producto o servicio que están recibiendo, los comerciantes pueden aumentar sus posibilidades de cumplir o superar las expectativas, reduciendo así el riesgo de devoluciones y las consecuencias financieras negativas asociadas a ellas. 

A largo plazo, dar prioridad a un enfoque centrado en el cliente puede resultar fundamental tanto para la gestión de la reputación como para la estabilidad financiera.

19. Error o equivocación del cliente durante la transacción

Los comerciantes deben tener en cuenta que los errores cometidos por los clientes durante la transacción constituyen un factor de riesgo clave en las devoluciones. 

Los consumidores pueden introducir datos de pago incorrectos, realizar varios pedidos por confusión, intentar una transacción sin disponer de fondos suficientes, impugnar una transacción autorizada o cometer otros errores. 

Además, es posible que los clientes se olviden de cancelar un servicio de suscripción, lo que podría dar lugar a disputas adicionales y al riesgo de devoluciones de cargo. Los comerciantes deben tomar las medidas adecuadas para asegurarse de que el cliente disponga de los datos de facturación correctos y complete correctamente el proceso de compra. 

Al proteger de forma proactiva la experiencia del cliente, los comerciantes pueden ayudar a mitigar este tipo de riesgo de devolución.

20. Infracciones de ciberseguridad o intentos de piratería informática

A medida que la tecnología sigue avanzando a pasos agigantados, la protección de la información confidencial frente a posibles amenazas se ha convertido en una preocupación fundamental para las empresas de todo el mundo. Uno de los factores de riesgo que pueden dar lugar a devoluciones de cargos son las brechas de ciberseguridad o los intentos de piratería informática. 

Cuando los datos de los titulares de tarjetas se ven comprometidos a causa de un ciberataque, suelen producirse transacciones no autorizadas, lo que acaba dando lugar a devoluciones solicitadas por los clientes afectados. 

El aumento de la incidencia de este tipo de violaciones no solo pone en peligro la estabilidad financiera de los comerciantes, sino que también socava la confianza que los consumidores depositan en las empresas, lo que provoca un daño a largo plazo a la reputación de la marca. 

La aplicación de medidas de seguridad rigurosas, junto con la comprensión y el seguimiento de los indicadores de devoluciones, es fundamental para mitigar los riesgos asociados a las brechas de ciberseguridad, lo que permite un crecimiento empresarial sostenible y mantiene la confianza de los clientes en el mundo actual, cada vez más conectado.

Reflexiones finales sobre los riesgos de las devoluciones

En este artículo se ofrecen los consejos necesarios para eliminar estos riesgos de devolución de cargo, como mejorar la comunicación con los clientes, redactar descripciones precisas de los productos y garantizar la puntualidad en los pedidos y las entregas. 

Además de estos consejos, las empresas de comercio electrónico también deberían plantearse invertir en una solución específica para la prevención de devoluciones, ya que luchar contra los cargos fraudulentos puede resultar extremadamente laborioso y costoso.

El uso de soluciones automatizadas de prevención del fraude, como Chargeflow, te permite evitar costosas pérdidas derivadas de actividades fraudulentas, al tiempo que mantienes una relación fluida con los clientes. El uso de esta solución automatizada te ayudará a proteger tu negocio frente a las devoluciones de cargo, al tiempo que agiliza todo el proceso de resolución de disputas. 

¡Da hoy mismo los pasos necesarios para reducir cualquier riesgo innecesario asociado a las devoluciones y resolver las disputas con las soluciones de gestión automática de Chargeflow!

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