
Recupere cuatro veces más devoluciones y evite hasta el 90 % de las que se producen, gracias a la inteligencia artificial y a una red global de 15 000 comerciantes.
El año 2025 supuso un punto de inflexión para los comerciantes. Chargeflow ayudó a proteger transacciones por valor de cientos de millones de dólares, redujo las devoluciones de cargo de sus comerciantes hasta en un 90 % y aumentó las tasas de éxito del 90 % de ellos. Y lo que es más importante, fue el año en que Chargeflow lanzó Chargeflow Prevent, la primera solución del mundo diseñada específicamente para prevenir el fraude amistoso, lo que supuso un cambio de la recuperación reactiva a la prevención proactiva.
El resumen anual se reduce, en realidad, a una sola pregunta:
¿Qué ha cambiado?
En 2025, la respuesta no fue gradual.
Las devoluciones no desaparecieron. El fraude «amistoso» tampoco se esfumó por arte de magia. Pero, por primera vez, los comerciantes dejaron de considerar las pérdidas como algo inevitable y empezaron a actuar con ventaja.
Este fue el año en que el debate pasó de centrarse en la reacción a centrarse en la prevención.
Impulsado por comerciantes que se negaron a seguir las viejas reglas.
¿El resultado? Sigue leyendo.
Más disputas.
Más fraudes cometidos por personas conocidas.
A cada vez más comerciantes se les dice que acepten las pérdidas como «algo inevitable».
Pero no lo hicimos.
Este fue el año en que los comerciantes dejaron de estar a la defensiva.
En toda la red de Chargeflow, los comerciantes no se limitaron a resolver disputas.
Lo que daba sentido a estas cifras no era solo el volumen.
Fue la constancia.
A medida que el fraude amistoso superaba al fraude tradicional como causa principal de las disputas, los comerciantes necesitaban sistemas capaces de reconocer patrones y responder de forma automática. El año 2025 fue el año en que esto dejó de ser una mera hipótesis.
No se trataba de una mejora gradual.
Fue un cambio en la balanza de poder.
Durante años, el sector ha considerado las devoluciones como algo de lo que hay que ocuparse una vez que el daño ya está hecho.
La recuperación era importante. Y funcionó.
Chargeflow se creó para demostrar que los litigios no tienen por qué suponer un gasto irrecuperable. La automatización, los datos y las pruebas podían cambiar sustancialmente los resultados. En 2025, esa convicción ya no era solo una teoría.
Pero este año ha dejado claro algo más.
La recuperación por sí sola no fue suficiente.
El fraude de buena fe no se produce al finalizar la compra.
Ocurre después.
Una vez completado el proceso.
Después del parto.
Cuando un cliente se olvida, duda o opta por la vía más rápida para obtener un reembolso.
Esa idea marcó todo lo que vino después.
A finales de 2025, lanzamos Chargeflow Prevent, la primera solución del mundo diseñada específicamente para prevenir el fraude interno, y no solo para reaccionar ante él.
Prevent actúa tras la compra, que es precisamente donde se produce el fraude benigno, y antes de que la disputa llegue al banco. En lugar de esperar a que se produzca una devolución, los comerciantes pueden tomar decisiones fundamentadas en una fase más temprana del proceso.
Solo en sus primeros meses de funcionamiento, Prevent analizó millones de transacciones, lo que ayudó a los comerciantes a:
Además de Prevent, también hemos lanzado Chargeflow Connect, que integra Chargeflow directamente en los ecosistemas de pago de las plataformas.
Connect acercó Chargeflow al lugar donde se toman las decisiones, reduciendo las fricciones entre los pagos, los datos y los flujos de trabajo relacionados con las reclamaciones. Estas implementaciones ampliaron el alcance de Chargeflow, pasando de la recuperación de reclamaciones a la prevención proactiva del fraude, al tiempo que acercaron las decisiones sobre riesgos a los pagos y los datos.
Este cambio no se produjo de forma aislada.
Detrás de los avances en los productos hubo un año de gran impulso en toda la empresa.
En 2025:
El crecimiento supuso crear la infraestructura necesaria para dar soporte a los comerciantes que operan a gran escala en distintas regiones, con diversos métodos de pago y perfiles de riesgo.
En 2025, Chargeflow alcanzó una nueva etapa de madurez.
La empresa amplió deliberadamente su presencia, su cartera de clientes y sus capacidades internas. A medida que los comerciantes ampliaban sus operaciones y se enfrentaban a entornos de riesgo cada vez más complejos, Chargeflow creció junto a ellos.
En la práctica, eso se traducía en centrarse en la fiabilidad. En profundizar en ella. En crear sistemas capaces de sustentar la prevención a largo plazo, y no solo la recuperación a corto plazo.
Hechos, no promesas
El impacto se nota sobre todo en el comportamiento de los clientes.
En 2025, la confianza se manifestó de formas tangibles y evidentes.
No fueron fruto de campañas ni de incentivos. Reflejaban algo más fundamental: resultados consistentes, obtenidos discretamente y a gran escala.
A medida que el fraude amistoso se hacía más difícil de detectar y más costoso de ignorar, los comerciantes buscaron socios en los que pudieran confiar. La respuesta lo decía todo.
Cuando los comerciantes dejan de limitarse a explicar las devoluciones y empiezan a recomendar soluciones, el mensaje queda claro.
Las devoluciones no son inevitables.
El fraude «amigable» no pasa desapercibido.
Y la prevención ya no es opcional.
2025 fue el año en que esas realidades se hicieron imposibles de ignorar.
Impulsado por comerciantes que se negaron a seguir las viejas reglas.
Lo hemos resumido todo.
Los datos. Los cambios. Los resultados.
Y esto es solo el principio.
¿Estás listo para pasar de la recuperación a la prevención?
Descubre cómo Chargeflow Prevent ayuda a los comerciantes a prevenir el fraude de amigos y familiares antes de que se convierta en una devolución.

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